Sin categorizar | June 22, 2019

Como manejar una emergencia con tu mascota

Shirley Culpin
De: Shirley Culpin

Desgraciadamente puede haber momentos en que las emergencias pongan toda tu vida pendiente de un hilo y sumida en el caos. Esto es especialmente cierto cuando se trata de nuestras queridas mascotas, que son incapaces de decirnos cómo se sienten y qué puede dolerles o lastimarlas. No hay mayor sensación de impotencia que tratar de averiguar por qué tu mascota está mal y se siente fuera de sí. Sin embargo, hay cosas que puedes hacer para ayudar a manejar una situación de emergencia.

¡No te alarmes! Evalua la situación

Si tu mascota está fuera de sí y claramente se siente mal, tómate unos momentos de calma para observar de cerca lo que pueda estar sucediendo. Caer en pánico por tu parte no hará nada para ayudarlo y si puede empeorar la situación. ¿Se siente incómodo e inquieto? ¿Está tu mascota mirando una parte particular de su anatomía? ¿Vomita o muestra signos de diarrea? Si tu mascota está lesionada, inspecciona suavemente el área dañada, si es posible, y trata de observar si hay un corte profundo, una marca de mordida o un hueso roto. Revisa las encías de tu mascota presionándolas brevemente, si son grises o si el color rosado no se recupera rápidamente, tu mascota puede estar en shock. ¿Son sus pupilas dilatadas, o normales? Toma nota de todos los síntomas, llama a tu veterinario y describe la situación de manera clara y lo más tranquila y concreta posible.

Prepara un kit de primeros auxilios para mascotas

En toda casa con mascotas debe haber uno y no olvides tener otro en el coche por si la emergencia os coge en la calle o de viaje. En el coche no olvides revisar que tu botella de agua de emergencia este llena, te puede hacer falta para enjuagar una herida.

El kit debe contener elementos básicos tales como:

  • Agua Oxigenada para la limpieza de heridas.
  • Gasas y vendajes estériles en varios tamaños.
  • Benadryl para picaduras de insectos. Es un antistamínico que puede ayudarte ante una reacción puntual. Lee previamente las indicaciones y anota en la caja la dosis para que cuando te pille la situación no tengas dudas.
  • Pinzas. Para  retirar de la herida algún fragmento de material, también extraer espigas de las orejas,
  • Un pequeño par de tijeras, de punta redondeada (para cortar gasas o cortar el pelo para ver la herida mejor).
  • Polvo estíptico . Para frenar el sangrado en heridas superficiales.
  • Depresor lingual de madera. Paletas para permitir el examen de la boca y la garganta.
  • Termómetro Digital.
  • Suero Fisiológico para lavar los ojos.

Consejo casero: también es una buena idea mantener un par de calcetines viejos en tu kit de primeros auxilios para perros, para usarlos sobre un pie dañado vendado. Puedes mantener seco el pie vendado colocando una bolsa de plástico sobre el calcetín y sujetándolo a la pierna con cinta adhesiva.

También debes tener algún método para amordazar a tu mascota si está herido y la situación lo requiere, incluso el animal más cariñoso puede atacar como defensa si tiene un dolor extremo. El método más simple es usar una media de nylón corta que se pueda enrollar alrededor del hocico y atarlo en la parte posterior de la cabeza detrás de las orejas.

Haz un curso de primeros auxilios para animales

Si bien hay tutoriales en línea disponibles para casi todo en estos días, tomar un curso práctico te dará una mejor idea de cómo manejar a tu mascota en una emergencia, evaluar su condición y decidir si tratarla en casa o llevarla de inmediato  al veterinario. Estos cursos te enseñarán los métodos para manejar una mascota lesionada, administrar medicamentos y tratar diversas emergencias médicas.

Prepara un plan por adelantado

Debes saber dónde se encuentra la clínica veterinaria de emergencia más cercana y grábate el número de teléfono en el móvil , aparte de dejar la tarjeta de visita a mano; un lugar fácil de encontrar (las tarjetas de visita pegadas a un lado del refrigerador con un imán funcionan muy bien). Es bueno que planees mentalmente que harías en caso de tener que evacuar rápidamente con tu mascota hacia la clínica, piensa la ruta y demás detalles y comparte tus conclusiones si vives con más personas. Estar coordinados de antemano es de gran ayuda. Siempre  hay que llamar con antelación a la clínica antes de salir con tu mascota enferma o lesionada; es posible que puedan ofrecerle consejos por teléfono que mantendrán a tu mascota en una situación mejor o más cómoda durante el viaje a la clínica. Además, llamar por adelantado le dará a la clínica la oportunidad de prepararse para vuestra llegada y brindarle atención inmediata y a ti te dará más tranquilidad al compartir tu situación desde el momento inicial.

Confía en tus instintos

Nadie conoce a tu mascota mejor que tú. Incluso un ligero cambio en los hábitos, la apariencia o el nivel de actividad podría ser el indicador de un problema de salud creciente que podría convertirse en una emergencia. La torsión gástrica en perros es un ejemplo clásico de esto: los síntomas pueden aparecer horas antes de la verdadera emergencia, pero detectar esos síntomas temprano puede significar salvar la vida de tu perro. Mantenga una estrecha vigilancia sobre su mascota, controle cosas como la alimentación y los hábitos de evacuación. En caso de duda, llama a tu veterinario. Puede ahorrarte el dolor, el estrés y los gastos de una situación de emergencia que  quizás podría haberse evitado.