Perros | Gatos | June 16, 2019

¿Y si adoptamos una mascota senior?

Dra. Val Culpin
De: Dra. Val Culpin

Hay algo realmente enternecedor al introducir una mascota senior en tu hogar. La actividad alegre y la travesura de los jóvenes se reemplaza por otra calma más pacífica, que toma la vida de cada día a pequeños sorbos y a su propio ritmo. Si este tipo de paz te resuena al tipo de mascota que se adapta a tu estilo de vida, deberías considerar adoptar una mascota senior.

No hay sorpresas con una mascota senior. Sus rasgos de personalidad ya están establecidos y normalmente aceptan bastante bién lo que la vida les depara. Los dolores de cabeza de entrenamientos y educación de cachorros para fijar rutinas en el hogar están muy por detrás de ellos; y su comportamiento más suave es un relax y un consuelo con el que convivir. Los perros más viejos a menudo también requerirán algún entrenamiento básico, pero incluso su capacidad de atención suele ser mucho mejor que la de un cachorro.

Las mascotas mayores también suelen ser menos destructivas. La necesidad de masticar y rascar es mucho menos probable que cause problemas. Los perros a menudo se contentan con una caminata tranquila en el vecindario o con un juego suave de búsqueda como forma de ejercicio, a diferencia de las necesidades de mayor consumo de energía de un perro más joven que necesita más actividad. Muchos gatos mayores también disfrutarán persiguiendo ese pequeño punto rojo del puntero láser, pero tal vez no tanto como sus cachorros gatitos.

Qué puedes esperar cuando adoptas una mascota senior:

 Visitas al veterinario

Los chequeos regulares son importantes para la salud de su mascota y se vuelven aún más importantes a medida que su mascota envejece. Las enfermedades relacionadas con la edad pueden ser sutiles y los síntomas pueden ser fáciles de detectar. Si nota algún cambio en el comportamiento, el apetito o el nivel de energía de su mascota, asegúrese de consultar con su veterinario. Se recomienda a las mascotas mayores que visiten a un veterinario cada seis meses.

La nutrición es importante

Si su mascota mayor es menos activa, necesitará menos calorías. Alimentar con una comida de alta calidad es también en este ciclo de vida crucial. Los perros con problemas en las articulaciones pueden beneficiarse de la suplementación con glucosamina o aceites de pescado. Es vital para los gatos mayores mantenerse hidratados, por lo que emplear un alimento húmedo es una buena manera de atender esta necesidad. Las mascotas con enfermedad renal o cardiaca también pueden necesitar dietas especiales.

Mantente activo

El ejercicio ayuda a tu mascota a mantener un peso corporal saludable y ayuda a retardar la degeneración de las articulaciones que genera la artritis. Caminar es un excelente ejercicio y tu mascota senior agradecerá los paseos que le puedas ofrecer sin demandar mayores pretensiones y ajustándose al ritmo y duración que estimes. Un perro mayor suele satisfacerse con la actividad moderada y reducida del parque de barrio o las manzanas circundantes a su hogar.

La accesibilidad es clave

Los perros y gatos más viejos pueden desarrollar artritis u otros problemas en las articulaciones, lo que puede dificultar su movilidad. Puede ayudar proporcionándoles rampas para ayudarlos a moverse por la casa, levantarse de la cama o salir. Asegúrese de que las cajas de arena sean fácilmente accesibles. Las camas ortopédicas para mascotas pueden ayudar a mantener a su mascota cómoda y aliviar la presión en las articulaciones.

Amarlos por encima de todo

Nada le dice a tu mascota tanto que la amas, como un buen masaje en el vientre o unas caricias en la oreja. A medida que tu mascota envejece, el contacto físico es más importante que nunca. Cada momento que tengan juntos es precioso, y aumentar la conexión física entre ambos fortalecerá su vínculo de manera inconmensurable. Aprovecha cada oportunidad de mimar y conectar con tu mascota; ambos disfrutareis de haberlo hecho.

Con los avances recientes en la ciencia veterinaria y la nutrición, los perros y gatos viven vidas más largas y sanas, por lo que un perro de entre 9 y 10 años o un gato de entre 13 y 14 años aún puede tener muchos años buenos para enriquecer su vida.

Como con cualquier ser vivo, la edad puede traer sus problemas, pero mantener una buena salud comienza con sentido común, ejercicio regular, buena nutrición y visitas regulares al veterinario.

Adoptar una mascota de mayor edad puede ser muy gratificante, y puedes disfrutar al saber que has salvado la vida de un alma anciana y dulce.